Sss...
Habían pasado exactamente 27 días desde entonces. Una radio estuvo emitiendo estática durante este tiempo cuando de momento, en media res, comenzó a sonar "Ebben, ne andro lontana". Esa noche decenas de casas emitían la pieza, pieza fantasmal que arropaba un mundo de vestigios cuya silenciosa aura llenaba de brío a aquella tan hermosa ópera.
"Ebben, ne andro lontana"
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